Caso: Carlos Vicente Vegas Pérez 🇻🇪

Carlos Vicente era hijo de Trina Pérez Machado y Martín Vegas Pacheco, un reconocido arquitecto venezolano, quien fue autor de la Torre Polar de Caracas, y formó parte de comisión de urbanismo de Caracas en el gobierno de Marco Pérez Jiménez.

Para el momento que ocurrieron los hechos Carlos Vicente tenía 13 años de edad y estudiaba en el Colegio San Ignacio de Chacao en Caracas. Vivía en la Urbanización Santa Marta de las Lomas del Mirador. El pasado 22 de febrero de 1973, llegó de su colegio en horas de la tarde y aproximadamente a las 3:00 pm salió de su casa “La Quinta Algarrobo” a un quiosco cercano a comprar unas revistas, tres horas después su mamá Trina recibe una llamada, donde le informan que su hijo había sido secuestrado y donde le especifican inmediatamente el monto del rescate, que para ese entonces eran Bs. 150.000,00 en billetes viejos y no con sériales seguidos y que sean depositados en el basurero de la Fuente de Soda del Mirador de la Plaza Francia de Altamira, esas fueron las exigencias de los secuestradores.

El 26 de febrero se pago el rescate que se había acordado, y los secuestradores recibieron el dinero, de pudo determinar en la investigación que ese dinero era pagar una deuda de “drogas”, y por eso habían pedido ese monto, ya que por Carlos Vicente pertenecer a una familia pudiente de Caracas pudieron pedir mucho más porque tenían cómo pagarlo.

Martín Vegas padre de Carlos Vicente colocó la denuncia posterior al pago que se realizó en la antigua Policía Técnica Judicial (PTJ), y el tío del niño Juan Andrés Vega convocó una rueda de prensa denunciando el secuestró de su sobrino, donde hubo cobertura nacional de todos los medios de comunicación, radio, Tv y medios impresos.

Ese mismo día el 01 de marzo fue encontrado el cuerpo sin vida de Carlos Vicente, en la Cortada del Guayabo, un Barranco de la carretera Coche- Las Tejerías. Desde ese mismo momento se declaró una emergencia nacional por parte del Presidente Rafael Caldera, y Carlos Vicente salió en todos los medios de comunicación, fue el caso más soñado de la década, por toda la impunidad que se generó en el mismo.

La investigación demostró que el niño ya había sido asesinado para el momento en que el rescate fue pagado.

El niño tenía el cráneo fracturado y lesiones de golpes en el cuerpo. Se determinó que las lesiones las provocó la caída en el barranco una vez muerto el niño. Podría haber muerto asfixiado al estar encadenado en la maleta del auto el mismo día del secuestro. El 6 de marzo fueron detenidos algunos de los supuestos secuestradores pertenecientes a las llamadas «patotas del este», es decir, de los barrios ricos.

El Caso Vegas Pérez recibió una cobertura sin precedentes en Venezuela por parte de la prensa, la radio y la televisión. Cada vez que José Luis «Caramelito Branger» entraba o salía de los tribunales un grupo de fans enloquecía a su alrededor para tocarlo y besarlo al pasar.

Al hermano de la víctima, Federico Vegas se le exigió disponibilidad para ser interrogado, prohibiéndole temporalmente la salida del país. En el curso de las investigaciones se sospechó que el secuestro podría tener la finalidad de saldar una deuda con narcotraficantes colombianos. Funcionarios venezolanos viajaron a Colombia para investigar el tema del tráfico de estupefacientes relativo al caso. El equipo de la Policía Técnica Judicial (PTJ), encabezado por el comisario Fermin Marmol Leon, no detuvo ni acusó a nadie, el Juez Cumare Nava pidió el expediente y dictó autos de detención a Omar Cano Lugo (alias el Chino) como autor material del asesinato, a Alfredo Parilli Pietri (pariente de la primera dama Alicia Pietri de Caldera) como autor intelectual del secuestro y a Gonzalo Rafael Cappecci (alias Fafa), José Luis Branger Quiroba (alias Caramelito Branger), Julio Morales, Javier Paredes Paredes y Diego Rísquez Cupello , jóvenes entre 18 y 24 años, por el secuestro, encubrimiento y complicidad en el homicidio, todos pertenecientes a familias ilustres y de renombrado apellido de la clase alta caraqueña.

La historia fue llevada al cine, con el título de “Cangrejo” en 1982, bajo la dirección de Roman Chalbaud. En la película, el investigador cree que los secuestradores conocían al niño y pronto comienza a sospechar de varios jóvenes pertenecientes a familias adineradas de Caracas. Además, como los secuestradores estaban pidiendo casualmente el mismo precio de un kilo de cocaína, concluye que el secuestro se debe a un problema de drogas de gente adinerada, ya que «en el Este los pavos se dan con eso. No en los barrios, porque es caro. ¡Bs. 200 el gramo!». Cuando aparece el cuerpo del niño, el protagonista deduce que el niño murió asfixiado accidentalmente en la maletera del carro en que lo habían secuestrado. Decide detener a los culpables a sabiendas que pertenecen a familias poderosas de la ciudad. Finalmente, los culpables son exonerados por un sistema corrupto al cual sirve de chivo expiatorio el menos influyente y pudiente de todos los involucrados. En la película el presidente se apresura a prometer la captura de los criminales, promesa que dura hasta que se descubre que los culpables pertenecen a familias adineradas de Caracas. La película fue un enorme éxito de taquilla y crítica. También aparecieron documentales sobre el tema.

El 22 de febrero de 1973, Alfredo Luis Parilli Pietri fue exonerado de los cargos por el secuestro y homicidio de Carlos Vicente Vegas Pérez. Su vida cambió poco, pues siguió siendo traficante de drogas. El 30 de octubre de 2009, 36 años después de los hechos, Parilli Pietri fue capturado cuando transportaba marihuana, en Los Palos Grandes en Caracas, y, posteriormente, condenado a 9 años de prisión en el Internado Judicial de Los Teques por tráfico y ocultamiento de drogas. Durante la madrugada del sábado 27 de agosto de 2011, Parilli Pietri falleció en el área de emergencias del Hospital Victorino Santaella, donde presuntamente no había médicos para atender la descompensación que presentó a causa de una Hepatitis C.

Un caso que hasta la presente fecha no ha sido condenado nadie por el Secuestro y homicidio de Carlos Vicente, donde el poder económico y la política tuvieron mucho que ver para que reinara la impunidad. Si bien es cierto El Niño falleció accidentalmente en la maleta del vehículo donde permaneció, es posible que ellos no quisieron quitarle la vida porque lo conocían, y eran allegaos a él. También cabe destacar que su hermano estuvo involucrado en la investigación.

Publicado por Katy Rosales

Abogada 👩🏼‍💻

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